domingo, 3 de octubre de 2010

...La Cena de las Cenizas... (verdad I)


Y la verdad apareció ante mí con el pelo recogido, los ojos vendados, y la cara lavada por las lágrimas.
El peplo ligeramente torcido más que otorgarle un toque gracioso resultaba decadente y frente a su imperiosa seriedad, a la austeridad de su atuendo, se erguía rígida la frialdad de su gesto.
Finjió una sonrisa que se truncó en una mueca quizá al ver la acogida que recibía su visita en aquella hora intempestiva, y pese a no poder ver se percató de lo infeliz que era de verla de nuevo, tal vez porque nunca nos habíamos llevado bien.

- Oh... así que eres otra vez tú... ¿de qué vienes a hablarme esta vez?
- De naturaleza salvaje embridada.
- ¿Tú crees... que me pasará como a ella?

No obtuve respuesta.

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